LOS AÑOS QUE NO VUELVEN
LOS AÑOS QUE NO VUELVEN Memorias de un hostelero de raza I. EL ORIGEN: VALLADOLID, LA CUNA Nací en Valladolid. Y eso lo explica todo. Allí aprendí que la gastronomía no es postureo, es respeto . Que un mantel bien planchado es una carta de presentación. Que el silencio en el comedor no es frío, es educación . Trabajé en El Cardenal , uno de los restaurantes míticos de los años 80. Allí, Don Miguel de Uña —propietario entonces también del Bohío en Simancas Valladolid un complejo de restauracion único y de los famosos Bombones Uña — me enseñó el oficio. Cubiertos de plata, vajilla inmaculada, servicio que no se ve pero se nota. Allí entendí que la elegancia es la forma más discreta de la disciplina . Valladolid fue la cuna. Y también la escuela. II. MARBELLA: LOS AÑOS DORADOS Luego llegó Marbella. Y con ella, Don Eladio Coello , uno de los mejores restauradores de la Costa del Sol. Su restaurante, El Puerto , especializado en pes...