Manitas de Cerdo en Salsa de Tomate
Manitas de Cerdo en Salsa de Tomate 🍅🐖
Las manitas de cerdo en salsa de tomate son uno de esos guisos de cuchara que conquistan por su textura melosa, su salsa profunda y ese sabor que invita a mojar pan sin parar.
Un plato humilde, económico y lleno de colágeno natural, perfecto para los amantes de la cocina tradicional y de los guisos lentos que reconfortan cuerpo y alma.
Un plato con mucha historia 📜
En la cocina popular española, las manitas de cerdo se han aprovechado desde antiguo como parte de la casquería, transformando un ingrediente sencillo en guisos contundentes y festivos. Se cocinaban en las casas de pueblo a fuego lento, muchas veces en cazuela de barro, y se servían en días fríos, acompañadas de pan y vino, como símbolo de aprovechamiento total del animal.
Con el tiempo se han convertido en un bocado casi gourmet, valorado por su alto contenido en gelatina natural y por la textura que aportan a salsas de tomate, vino y especias. Hoy siguen siendo una receta muy querida en bares de tapas, menús del día y mesas familiares donde se aprecia la cocina de larga cocción.
¿Por qué gustan tanto? 😋
- Textura melosa y gelatinosa gracias al colágeno, que hace la salsa espesa y muy untuosa.
- Sabor profundo: la combinación de tomate, vino y verduras crea una salsa intensa perfecta para pan o patatas.
- Plato económico pero muy lucido, ideal para reuniones familiares o comidas de fin de semana.
- Ricas en proteínas y grasas, resultan muy saciantes, por lo que una ración cunde mucho.
Ingredientes (4 raciones) 📝
Para las manitas
- 2 manitas de cerdo grandes troceadas (aprox. 1 kg).
- 1 hoja de laurel.
- 1/2 cebolla.
- 1 zanahoria (opcional) para aromatizar el caldo.
- Sal al gusto.
- Agua suficiente para cubrir.
Para la salsa de tomate
- 1 cebolla grande picada.
- 3 dientes de ajo picados.
- 1/2 pimiento rojo y 1/2 pimiento verde italiano en tiras finas.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 150 ml de vino blanco.
- 300 g de tomate triturado o salsa de tomate casera.
- 1 cucharadita de pimentón dulce (y un toque de picante si te gusta).
- 1 guindilla pequeña (opcional) para un punto picante.
- Sal y pimienta negra al gusto.
Preparación paso a paso 👩🍳👨🍳
1️⃣ Limpiar y cocer las manitas
- Lava bien las manitas de cerdo bajo el grifo, retirando restos de hueso o impurezas que puedan quedar.
- Escáldalas en agua hirviendo 5 minutos, escurre y enjuaga; así eliminas espuma y posibles restos de sangre.
- Colócalas en una olla amplia (mejor exprés) con la hoja de laurel, la media cebolla, la zanahoria, sal y agua hasta cubrir.
- Cocina en olla exprés unos 40 minutos desde que suba la válvula, o a fuego suave en olla tradicional hasta que estén muy tiernas y casi se desprendan del hueso.
- Cuela el caldo y resérvalo, te servirá para ajustar la salsa si hace falta más líquido.
2️⃣ Preparar la salsa de tomate
- En una cazuela amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio y sofríe la cebolla con una pizca de sal hasta que esté transparente y doradita.
- Añade el ajo picado y los pimientos en tiras, y rehoga todo junto hasta que la verdura esté tierna.
- Incorpora el pimentón, remueve rápido para que no se queme, y enseguida añade el vino blanco para desglasar el fondo.
- Deja que el vino reduzca un par de minutos para evaporar el alcohol.
- Agrega el tomate triturado, ajusta de sal y, si quieres, añade la guindilla para dar un toque picante suave.
- Cocina la salsa a fuego medio-bajo unos 15–20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que espese y se concentren los sabores.
3️⃣ Guisar las manitas con la salsa
- Cuando la salsa esté bien ligada, incorpora las manitas de cerdo ya cocidas y escurridas a la cazuela.
- Cubre con parte del caldo de cocción reservado hasta que queden bien integradas en la salsa, sin ahogar el guiso.
- Deja cocer todo junto a fuego suave unos 20–30 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando para que la gelatina se mezcle con la salsa sin romper demasiado las piezas.
- Si la salsa queda muy líquida, sube un poco el fuego al final para que reduzca; si queda demasiado espesa, añade un chorrito más de caldo.
- Prueba de sal y rectifica si es necesario. La salsa debe quedar brillante, espesa y muy sabrosa, perfecta para mojar pan.
Cómo servirlas y sugerencias 👉
- Sírvelas bien calientes en plato hondo, con abundante salsa y un buen pan crujiente al lado. 🥖
- Acompáñalas con patatas fritas en dados, puré de patata o unas sencillas patatas cocidas para aprovechar la salsa. 🥔
- Quedan de lujo con una ensalada fresca de tomate aliñado o una ensalada verde ligera para equilibrar el plato. 🥗
- Si te sobra, el guiso está incluso más rico al día siguiente, porque la salsa termina de asentarse y concentrar sabores.
Maridaje ideal 🍷
Las manitas de cerdo en salsa de tomate piden vinos tintos de cuerpo medio, con buena acidez que limpie el paladar de la gelatina y la grasa. Funcionan muy bien un Tempranillo joven o un crianza suave, un Garnacha de zonas frescas o incluso un Syrah jugoso, que acompañan la intensidad del guiso sin taparlo.
Si prefieres algo más ligero, un Pinot Noir afrutado también marida de maravilla, sobre todo si el guiso lleva poco picante y se sirve con ensalada o verduras como guarnición.
Valor calórico estimado 📊
El valor nutricional puede variar según la cantidad de pan, aceite y guarniciones, pero se pueden dar unas cifras orientativas para una ración estándar.Las manitas de cerdo son calóricas y ricas en proteínas y grasas, por lo que conviene disfrutarlas como plato único o en ocasiones especiales.
| Concepto | Por ración aprox. |
|---|---|
| Cantidad de guiso | ≈ 250 g de manitas guisadas |
| Calorías estimadas | ≈ 550–600 kcal (contando manitas y salsa con aceite). |
| Proteínas | ≈ 25–30 g, gracias al colágeno y la carne. |
| Grasas | ≈ 25–30 g de grasa total, parte saturada. |
| Hidratos de carbono | Muy bajos; el guiso casi no aporta carbohidratos, salvo del tomate y verduras. |
*Valores orientativos para un consumo ocasional dentro de una dieta equilibrada.*
Consejos para un resultado de 10 ⭐
- Cuanto más tiempo reposen, mejor: prepara las manitas el día anterior y recaliéntalas a fuego suave, la salsa quedará aún más ligada.
- Si quieres una salsa más fina, retira las manitas, tritura la salsa y vuelve a incorporarlas para el último hervor.
- Ajusta el picante a tu gusto: basta una guindilla pequeña para dar calidez sin tapar el sabor del cerdo.
- Congelan muy bien; puedes hacer cantidad y guardar raciones en tuppers para otra ocasión.
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